Historia

2005

RESULTADOS / CABALLEROS

PUESTO AÑO NADADOR NACIONALIDAD TIEMPO
         
1 2005 Stephane Gomez Francia 7:15:11
2 2005 Petar Stoychev Bulgaria 7:15:12
3 2005 Damián Blaum Argentina 7:15:16
4 2005 Maarten van der Weijden Holanda 7:18:22
5 2005 Rostislav Vitek República Checa 7:18:24
6 2005 Mohamed El Zanaty Egipto 7:18:26
7 2005 Facundo Quiroga Argentina 7:18:30
8 2005 Francisco Sales Rubio Argentina 7:18:53
9 2005 Mohamed El Serour Egipto 7:22:08
10 2005 Rafael Perez Argentina 7:23:24
11 2005 Piergiorgio Gagliotti Italia 7:38:25
12 2005 Christian Hansmann Alemania 7:44:27
13 2005 Sean Seaver Estados Unidos 7:49:54
14 2005 Jane Karojovanov Macedonia 8:02:59

RESULTADOS / DAMAS

PUESTO AÑO NADADOR NACIONALIDAD TIEMPO
         
1 2005 Edith Van Dijk Holanda 7:18:21
2 2005 Britta Kamrau Alemania 7:18:23
3 2005 Iveta Hlavackova República Checa 7:36:03
4 2005 Ivanka Moralieva Bulgaria 7:37:48
5 2005 Esther Nuñez España 7:52:26
6 2005 Pilar Geijo Argentina 7:57:29
7 2005 Erica Rose Estados Unidos 8:06:37

Abandonos: Mathieu Leblanc.


Diario El Litoral
Edición del Lunes 28 de febrero de 2005

Maratón acuático: Gloria y desazón

Gómez le ganó la pulseada a Stoychev. Los santafesinos, lejos. Los santafesinos pelearon en casi todo el trayecto, pero quedaron distanciados del podio. Edith Van Dijk fue la ganadora en damas, y se ubicó en un sobresaliente cuarto lugar de la general.

El nadador francés Stephane Gómez se adjudicó ayer la 32º edición del Maratón Acuático Internacional Río Coronda, con un tiempo de 7 horas 15 minutos 11 segundos; sólo unas milésimas de diferencia con el búlgaro Petar Stoychev, con quien reiteró un sprint final impresionante -cuerpo a cuerpo- pero que quedó resuelto en el toque del pontón, sin dudas y sin pie a protestas, como ocurrió el año pasado.

En esos 200 metros finales, sin botes guías, quedó definido el duelo de una semana, que hirió el orgullo de Gómez, cuando a horas de la carrera Petar dijo que "él había ganado la edición anterior y había sido injustamente calificado".

Lo real es que juntos doblaron para hacer ese tramo final y ahí pusieron todas las fuerzas y amor propio que les quedaba.

Ganó Gómez, segundo fue Petar Stoychev y tercero el argentino Damián Blaum, la sorpresa para todos - inclusive para él- que tocó el cielo desde el tercer puesto y después de terminada la carrera seguía con los ojos nublados de emoción.

Fue una carrera muy rápida (el año pasado duró 8 h. 22 min. 58 mil. contando que el río estaba bajo) sobre todo en su tramo inicial y si no se bajaron las siete horas fue porque de golpe se hizo muy lenta después de la Cortada de Sauce Viejo, hasta la entrada de la Cortada de los Suspiros. Un tramo largo, con el agua quieta, que atemperó las fuerzas físicas y mentales y tuvo una gran influencia en lo que fue la definición.

Pelotón
Puede haber sido una estrategia o se dio así, pero las contingencias de la carrera y las características del río determinaron que hasta una hora y media antes de Coronda, se mantuviera un pelotón compacto, donde varios tomaron la punta y amagaron "cortarse" sin éxito, porque no podían mantener la diferencia o porque convenía seguir así.

La carrera salió fuerte, rompiendo en los primeros puntos de referencia los récords de las ediciones anteriores de una forma notable.

La punta se alternaba constantemente, pero Rafael Pérez fue el primero en llegar al Vado y marcar el rumbo; sin embargo, el paso por el lugar no ofreció sorpresas ni contratiempos, estaba calmo y la carrera siguió a buen ritmo, con los escasos metros que se sacaban unos a otros.

Era tan sensible la diferencia, que el santotomesino Facundo Quiroga, se dio el gusto de cruzar primero bajo el Puente Carretero de su ciudad y le dio el mejor regalo a sus vecinos, una multitud que obligaba a dejar de mirar en el río y volcarse hacia el color y calor que había en la orilla.

Titanes
En el Salado, la carrera tuvo un ritmo arrollador que se extendió en la entrada del río Coronda.

Era una demostración de entereza física, donde estaban involucrados: Sales Rubio, Rafael Pérez, Facundo Quiroga, Damián Blaum, el checo Vitek, Gómez, Stoychev, el holandés Van Der Weijden, los egipcios El Zanaty y El Serour y las damas de hierro, Kamrau y Van Dijk.

Eran las 13, con una exhibición de la potencia de los brazos morenos de los egipcios y Sales Rubio que ganaba terreno para ser primero en la salida del río Salado.

Pero todos se ubicaban en unos pocos metros y se prestaron varias veces la punta, con intentos de escape que no pudieron sostenerse.

El primero en entrar a la Cortada de Sauce Viejo fue Stoychev, seguido por El Zanaty, Rafael Pérez y El Serour.

Inesperado
Después de la Cortada de Sauce, la carrera se frenó de golpe, el río se ensanchó y se calmó, Facundo punteó con determinación, pero finalmente como todos se fundió en el pelotón.

Fue una parte tediosa, para todos, la carrera perdió ritmo y los relojes que apuntaban a bajar el récord fueron para atrás, a tal punto que allí cayó la esperanza de bajar las siete horas.

Un afamado guía reconoció que esa parte fue dura y que los nadadores se encerraron, adoptaron una actitud conservadora, sin animarse a salir, inclusive hubo partes donde todo el pelotón no iba por el mejor lugar, "pero a veces el nadador hace su elección en el agua y es inquebrantable a pesar del guía".

El quiebre
Se produjo a las 16 en la entrada a la Cortada de los Suspiros, fue la reacción que rompió la extensa inactividad previa. Salieron Stephane Gómez y Damián Blaum, más atrás Petar Stoychev y luego el grueso del grupo con Quiroga a la cabeza.

Ahora, las diferencias eran marcadas y el desenlace ya estaba más claro.

Pérez y Stoychev habían salido altamente beneficiados con la estrategia de carrera, aguantaron succionados al pelotón y a una hora de Coronda les sobraba resto para arreglar sus cuestiones personales y llegar al podio.

Lo de Damián fue distinto, siempre tuvo convicción para estar prendido bajo cualquier circunstancia y se animó a más y vio clara su oportunidad cuando dijo "acá me voy" en los Suspiros.

Facundo tiró el pelotón de atrás, pero se cansó y se vio superado, mientras la holandesa Van Dijk quebraba a Kamrau y a varios hombres para llegar con una entereza envidiable en cuarto lugar.

Como en todo final, había euforia, emoción, admiración y el orgullo enorme que quienes filmaban la película estaban desbordados por lo que veían superior a cualquier ficción imaginada.

La tristeza también estaba en el río y era imposible no sentirla por Quiroga, Sales Rubio y Pérez. Sobre todo por Rafa, por lo que tuvo que pasar, por llegar más allá de lo que le permitían sus fuerzas.

Lo más conmovedor
Faltaba una hora y media de carrera, pero desde mucho antes Rafael Pérez, no la pasaba nada bien, estaba muy descompuesto, con vómitos. Ese estado lo paralizó de golpe en el río. Estaba pálido, miraba hacia el bote, pero ni el apoyo de sus seres queridos, podían evitar el crítico momento que pasaba.

Se inclinaba hacia abajo, con dolores de estómago; se dio vuelta e intentó nadar de espalda para superar el trance. Pero nuevamente quedó inmóvil, no daba más, no tenía fuerzas.

Su guía, "Gulo" Fleitas, nos diría más tarde, "me dijo: Gulo, me ahogo". Esas palabras sacudieron el corazón del guía y de todos los que veíamos ese momento. Fleitas en calzoncillos se tiró al río y lo sacó del trance nadando a su lado. Primero con suaves deslizamientos, hasta que arrancó con las brazadas, sólo para llegar, para que el río no le gane.

ALTURA DEL RÍO 5,28 - 23-06-2017

5,28 Mts Crece: Altura anterior: 5,25 Mts